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Nubes Híbridas y Nubes Federadas

Escrito por: Iñaki Calvo

Y seguimos acuñando nuevos términos. Es un no parar. ¡Y los que están por venir!. Cierto es que la tecnología es dinámica y que, en nuestro sector, la cosas parece que se aceleran por momentos. Y realmente es una situación ilusionante y divertida. Pero también puede ser confusa y es la parte que más nos preocupa.

Sin ánimo de ser una especie de “evangelista” pero sí con ganas de poder ayudar a aclarar términos, redactamos esta entrada en nuestro blog por si a alguien le pudiera servir para entender todos estos nuevos términos que están apareciendo.

Empezamos por rescatar un par de conceptos históricos que nos ayudarán a entender los nuevos.

Virtualización: Imitar un entorno hardware real simulándolo por medio de un hipervisor (que es un gestor tanto de servidores virtuales como de funcionalidades virtuales) y que su virtud radica en la no dependencia del hardware que lo soporta, es decir, un servidor virtual puede seguir funcionando aunque parte del hardware que lo sustente deje de hacerlo. La virtualización es la base fundamental de todos los conceptos que vienen después.
Nube o Cloud: El paso siguiente y necesario a la virtualización y su ajenación del hardware. En este caso, el concepto Cloud o Nube lo que pretende es desvincularse ya no solo del hardware que sustentan los servidores sino el centro de datos donde reside el hardware mismo. Esta idea, que conlleva cierta controversia por la no ubicuidad, ha sido asumida por todo el sector como algo objetivo. Cloud es flexible, no ubicuo, transparente, escalable… Y aunque tiene matices, es la idea generalizada.

Hemos de admitir que estos dos conceptos tecnológicos tienen ventajas evidentes en cuanto a continuidad de servicio, escalabilidad, productividad, facilidad de gestión y administración. Pero también nos gustaría recordar que toda ventaja conlleva ciertos inconvenientes. En este caso existe una falta de control sobre la infraestructura que se usa por debajo, cierta indefinición administrativa que permita acotar costes o la preocupación incipiente de saber, como obligación, dónde se alojan nuestrosdatos.

Fruto de estas desventajas, los departamentos de IT de las empresas se plantean ciertas dudas respecto dónde externalizar sus datos o incluso sus cores de negocio. Les gustaría disponer de las ventajas de la virtualización en Cloud, pero deberían asumir los riesgos de sus desventajas. Fruto de esta situación, apareció una subdivisión del concepto Cloud: Cloud Pública y Cloud Privada. La diferencia entre ambas especificaciones del Cloud es saber quién controla la infraestructura que hay por debajo de la virtualización y dónde reside. La necesidad de cumplir con la obligación de tener localizado el dato, el sector evolucionó dando como solución un concepto Cloud Privado que consistía en ofrecer las bondades del Cloud pero con una infraestructura físicamente dedicada a un cliente y localizada en un centro de datos específico. Con esta situación el cliente disfruta de todas las ventajas y minimiza casi hasta cero las desventajas. Es verdad que tener una Cloud Privada implica unos costes fijos mensuales más elevados, pero por contra te asegura una dedicación de recursos que aporta tranquilidad.

¿El siguiente paso? Simple, unir las ventajas de las nubes privadas con las ventajas de la cloud pública. Es decir, hibridar las nubes. La idea, acertada a nuestro modo de ver, es proteger el negocio y los datos importantes en una Cloud Privada, y publicaciones con menos restricciones en una Nube Pública. Es muy fácil desplegar publicaciones en Amazon, o Cloudflare o Azure y simplemente sería un complemento a tu publicación desde la Cloud Privada. Eso sí, la conexión, si la ha de haber, debe estar muy bien protegida. Interaccionar entre Cloud Privada y Nube Pública es lo que se ha llamado Nubes Híbridas.

Por último, y aun como concepto no llevado a la práctica de forma generalizada, existen las Nubes Federadas que no es otra cosa que unir diferentes proveedores de Cloud (sean privados o públicos) y gestionarlos de forma unificada desde un orquestador supra-Cloud. Es un sistema que está en fase gestacional pero que comenzará a tener repercusión en el momento que aparezca un buen gestor de nubes de diferentes orígenes. No obstante, en ICM ya hemos hablado con anterioridad de este concepto cuando estaba en su fase alpha.

¿Y qué nos deparará el futuro? Ya tenemos ganas de verlo.