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Nueva normativa ICANN

Escrito por: Iñaki Calvo

La ICANN (organización que se encarga de gestionar los dominios GTLD como el .com, .net, .org….) ha emitido una nueva normativa en la que establece dos puntos MUY importantes:

  • El correo electrónico al que dirigirán sus consultas y peticiones será siempre al e-mail del registrante y no, como hasta ahora, al e-mail del contacto administrativo.
  • Es obligatorio que el e-mail de contacto del registrante (OJO! No del contacto administrativo) confirme, respondiendo a un e-mail que se les enviará desde nuestro proveedor Nominalia o bien de nuestro e-mail comercial@icm.es, la veracidad del registro del dominio. Es MUY IMPORTANTE que se conteste a este e-mail de verificación puesto que sino, a los 15 días, el dominio quedará suspendido temporalmente.

No es la fecha más adecuada para sacar este tipo de modificaciones en la normativa, pero así lo han decidido. Es por ello que, si nos solicitan el registro de un nuevo dominio nuevo con extensión GTLD (genéricos como el .com, .org, .net), recuerden que recibirán un correo electrónico de confirmación que deberán aceptar.

Si tienen cualquier tipo de consulta, no duden en contactar con nuestro equipo de soporte técnico en soporte@icm.es

Manualizar el Cloud

Escrito por: Iñaki Calvo

Como concepto antagónico de “automatizar el Cloud”.

Y es que Cloud es lo mismo que automatización. Al menos en un principio. Y la automatización es buena, no hay duda. Generar procesos automáticos y scripts programados para no necesitar la capa humana siempre te desahoga de recursos. Y esta es su principal ventaja. Y quizás un poco de inconveniente. Es como aquel dicho popular que pregunta “¿y quién vigila a la policía?”. En la automatización queda siempre una pequeña duda sobre si fallara ésta. Es verdad que se puede prolongar la automatización para controlar la propia automatización, pero entraríamos en un bucle algo pernicioso para una buena gestión de procesos y recursos.

¿Y por qué manualizar? Bueno, en ICM creemos que no es bueno dejarlo todo en manos de la automatización. Nos gusta pensar que, por mucho que nos esforcemos en programar automatizaciones eficientes, nunca está de más “echarle un vistazo”. Y eso, valga lo absurdo, es muy de humanos.

ICM pretende ser el facilitador de los negocios corporativos. La criticidad de estos proyectos son incompatibles con la automatización absoluta. Y tiene su lógica. Al final, quien deposita su confianza en ICM, no creo que espere estar respaldado por un pool de automatismos muy complejo a los que le otorgas la continuidad de tu negocio. No lo creo. Creo que se espera que un buen puñado de técnicos de calidad estén mirando y revisando su plataforma. Y que revisemos los automatismos, claro está.

Y es que, el concepto Cloud, se está escapando de nuestro control. La automatización que las grandes corporaciones Cloud incluyen en sus servicios, no es en pro de la calidad del servicio prestado a sus clientes. Ni mucho menos. No digo que no lo tengan presente, todo lo contrario. Lo que quiero decir es que la automatización tiene una única prioridad y no es otra que el ahorro de costes o el aumento del margen de beneficios. Bien es verdad que existe solvencia en los servicios que suelen ofrecer. De hecho, esta solvencia vendría definida por la dimensión de la infraestructura (tener siempre de sobras) y los automatismos bien creados. Pero, al final, la prioridad de una empresa privada sometida a los designios de los mercados de valores no es otra que maximizar sus inversiones. De sentido común, vaya.

¿Qué ocurre cuando fallan los automatismos en estos proveedores Cloud? Sencillo. El caos. La automatización también ha llevado a comunicarse con los clientes de forma automática. No existe una conexión personal (o si existe es de forma muy excepcional) con los clientes. Los grandes operadores Cloud no son parte del negocio que acaban de traicionar. Ellos, se limitan a exponer la incidencia de turno, los problemas causados y listo. Ahí termina toda su responsabilidad. Y no es que vayan en contra de su descripción de servicio. Es obvio que ellos no tienen SLA’s, ni asumen responsabilidades, ni admiten penalizaciones… Y ni se os pase por la cabeza que asuman una responsabilidad derivada de la pérdida de vuestro negocio. Para eso no existe automatización. Pero lo explican en sus condiciones de servicio. Eso sí.

Ahora toca pensar: ¿En cuánto valoras tu negocio? ¿Cuánto cuesta cada minuto de pérdida de negocio? ¿Asumirías no poder dar una sola explicación a tus clientes?

Bienvenidos a ICM. Estamos para atenderte.