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Cloud Privada vs Sistema Híbrido ICM

Escrito por: Iñaki Calvo

La tecnología es el sector laboral junto con el marketing que mejor acoge los nuevos términos anglosajones. ¿Qué le vamos a hacer? Heredamos su tecnología y, ¿por qué no?, sus términos.

Hace ya un tiempo que se viene hablando de los sistemas Cloud (Nube): Cloud Computing (Proceso en la Nube). Pero recientemente ya empezamos a adoptar términos híbridos. Y no me refiero a los sistemas Híbridos que ofrecemos en ICM desde hace bastante tiempo. Me refiero a terminología híbrida: inglés-español. Y tiene relación con el término Cloud. Los nuevos términos son Cloud Privada y/o Cloud Pública. ¿Por qué no Private Cloud o Public Cloud? No sé, supongo que la palabra “Private” en España tiene connotaciones que voluntariamente queremos apartar de nuestra tan preciado “Cloud”.

¿Qué significa Cloud Privada y Cloud Pública?. Es bastante sencillo. Desde nuestro punto de vista Cloud es “inconcreto”, “indefinido” y sobretodo “inubicuo” (no ubicuo), es decir, que no sabemos dónde está exactamente. Podemos hacer matizaciones pero más o menos es lo que tenemos en mente la gente que trabajamos en el sector.

¿Y qué diferencia hay entre Pública y Privada? Aquí viene lo importante de esta entrada. Y no es fácil. A nuestro modo de entender, la diferencia radica en la forma de conectarnos a nuestro datos sin importar donde estén. Entenderíamos como Pública aquella que dispone de una estructura en malla distribuida por el mundo y sobre la que perdemos cualquier tipo de derecho sobre el cómo y sobre qué se ejecuta. La opción Privada significaría que la misma plataforma ha sido diseñada para poder disponer de nuestros datos más valiosos de forma segura y limitada. ¿Por qué nace esta diferenciación? Básicamente para “convencer” al usuario empresarial de que puede confiar en la Nube (Cloud).

En ICM sabemos que esto es siempre complicado. Para ello diseñamos una solución que intentaba proteger las plataformas de nuestros clientes de una forma, esta vez sí, segura y limitada. Los sistema Híbridos de ICM. Es una solución bastante sencilla: Sobre un hardware dedicado para el cliente (normalmente sistemas blades) añadimos una capa de virtualización con VMware para que disponga de una Nube Privada en un entorno controlado, securizado y limitado. Nuestros clientes saben en todo momento dónde estás sus sistemas, sus datos, quién los protege y pueden acceder a ellos físicamente en el momento que lo deseen.

Entonces, ¿Cuál es la diferencia entre Cloud Privada y los sistemas Híbridos de ICM?

Partiendo de la base de lo explicado, es decir, que no es lo mismo, las diferencias básicas entre nuestro diseño y la nueva corriente de Cloud Privada podrían relacionarse como:

-Los sistemas Híbridos de ICM ofrecen servicios localizados. Los clientes deciden dónde albergar sus sistemas (eligen el Centro de Datos o varios Centros de Datos) ¿Alguien sabe dónde están los servicios de un sistema Cloud? ¿Exactamente?

-Los sistemas Híbridos de ICM ofrecen servicios securizados. ¿quién accede a los Centros de Datos? ¿Alguien sabe con nombres y apellidos quién va a tocar mis sistemas en una plataforma Cloud?

-Los sistemas Híbridos de ICM ofrecen servicios limitados. Sabes cuánta CPU y RAM tienes. Y espacio. En todo momento. De forma transparente, dinámica y escalable.

-Respetuosos con la LOPD. ¿respetan los sistemas Clouds la LOPD? ¿Siempre? Quien proporciona esos servicio ¿Firmarían un documento afirmando que así sea y en todo momento?

Nuestros clientes deciden qué, cómo, cuándo y dónde. Eso es lo importante.

DEUDA TÉCNICA o ¿POR QUÉ NO HAY QUE APRESURARSE?

Escrito por: Iñaki Calvo

No sé si os habéis dado cuenta pero últimamente se escucha hablar mucho del concepto “DEUDA TÉCNICA”. Es una temática muy interesante que pretendemos evitar a toda costa desde ICM. Si queréis información detallada, la podéis encontrar aquí

La idea es simple y hace referencia a los costes que una empresa tiene que soportar a raíz de no haber tomado una buena decisión a la hora de implantar un proyecto de IT en su estructura. La mayoría de las ocasiones, estas deudas técnicas están provocadas por dos motivos:

– Velocidad incorrecta en el proceso de decisión: el típico “¿Podríamos tenerlo mañana?”

– Recorte excesivo en la inversión necesaria: el típico “Seguro que podemos encontrar algo más barato”

Al final lo que ocurre es que los departamentos de IT de las empresas deben tomar decisiones muy rápidas y con pocos recursos. Esto provoca que en un período de tiempo muy corto, los problemas aparecen. Y no es que sean problemas graves, son básicamente de escalabilidad. El no poder crecer porque al final se descubre que una tecnología “x” te esclaviza de por vida.

Es este un problema muy territorial. Muy de aquí. Y en empresas como ICM (y nos constan que cada día más) trabajamos para que no se produzca esta deuda técnica. Es imprescindible que las fases de auditoría, desarrollo, e implantación se realicen con los recursos económicos y el tiempo necesario. Una reducción en cualquiera de estos dos factores nos llevarán inequívocamente a una deuda técnica futura.

Es simple, analizar, construir e implantar.